Está en: Bloqueos guiados por ecografía / radioscopia

Bloqueos guiados por ecografía / radioscopia

La posibilidad de controlar el dolor mediante la aplicación de un anestésico local, o aintiinflamatorio hace del bloqueo nervioso una alternativa en pacientes seleccionados.

Por la variabilidad en la respuesta, por la diferencia en el método de los clínicos, y las posibilidades para acceder al tratamiento, este es un método con gran diferencia en los resultados y en las publicaciones, pero es evidente que un 50 a 80% de los pacientes se pueden beneficiar al ser tratados con bloqueo.

Objetivo del Bloqueo

El bloqueo diagnóstico consiste en aplicar anestésicos locales como lidocaína o bupivacaína en un sitio anatómico específico para obtener información diagnóstica.

En el bloqueo terapéutico hay un alivio que supera el tiempo de la acción farmacológica. En ocasiones el cese de la transmisión dolorosa proporciona una interrupción del feedback que alimenta el circuito del dolor, y por consiguiente la curación.

Los Bloqueos o infiltraciones, hace unos años practicados de forma empírica con referencias anatómicas pero que actualmente se practican bajo control radiológico o ecográfico dependiendo del bloqueo en cuestión.

Mientras que en los bloqueos del raquis la Rx proporciona major precisión, la ecografía proporciona mayor eficacia en el bloqueo articular y nervioso.

Infiltraciones epidurales de corticoides

Mientras que la administración de corticoides epidurales por la via convencional ha constituido una práctica habitual en los pasados 40 años (caudal o interlaminar infiltración epidural), no ha demostrado su efectividad en estudios clínicos. Por ello gradualmente estas infiltraciones han ido reemplazádose por infiltraciones transforamniales, que se demuestran más efectivas y dónde la inyección de un corticoide con anestésico local en el espacio espinal o alrededor de las raíces de nerviosas puede reducir el edema y la irritación producida por la compresión/inflamación y aportar analgesia por meses o duradera.

La infiltración transforaminal representa la ventaja de administrar el fármaco en la máxima concentración y más cerca en el lugar de la patología donde la administración en el espacio epidural de forma convencional no lo garantiza.

Triángulo de seguridad

Esquema donde se representa el llamado triangulo de seguridad “safe triangle” donde practicar la infiltración foraminal. Se encuentra cerca de DRG (dorsal root ganglion, nervio espinal, y rama ventral y dorsal).

Cuerpo vertebral de la 4 y 5 vértebra lumbar

P: pediculo. L4 , L5 cuerpo vertebral de la 4 y 5 vértebra lumbar. A la izquierda en una proyección anteroposterior, a la derecha en una imclincaión 30 oblicua. Punto blanco: target para la infiltración foraminal.

La infiltración de la articulación sacroiliaca, esta indicada en el tratamiento de dolor sacroiliacaco primario o secundario por sobrecarga de la articulación.

Parte posterior de la articulación

Figura 1. El punto negro visualiza el target donde practicar la infiltración, la interlinea señalada se refiere a la parte posterior de la articulación.

Parte posterior de la articulación

Figura 2. Se observa la aguja en la entrada de la articulación sacroiliaca En blanco se señala el margen lateral de la parte anterior de la articulación. Las flechas negras ponen de manifiesto el margen medial de la parte posterior de la articulación.

El bloqueo de la articulación atlanto-axoidea es otro procediemiento diagnóstico y terapéutico para el alivio de la cefalea y el dolor cervical superior. En este caso el bloqueo intraarticular de dicha articulación puede aportar esta información.

Interlínea articular

Figura 3. Demuestra la aguja en una correcta posición dentro de la interlinia articular.

En el bloqueo del ganglio estrellado proporciona una interrupción del dolor simpático-mantenido en dolor de origen craneal y en las extremidades superiores. Un bloqueo simpático efectuado durante la fase aguda del herpes zoster puede aliviar el dolor inmediatamente, acelerar la resolución y prevenir el desarrollo de neuralgias post herpéticas, en este caso el bloqueo se puede considerar como terapia preventiva de las secuelas. Uno o más bloqueos simpáticos cervicales o lumbares pueden ofrecer alivio duradero a los pacientes con dolor mediado por el sistema simpático.

Inyección de contraste

Figura 4. Demuestra la injección de contraste sobre la zona lateral del cuerpo vertebral de C7 donde se encuentra la cadena simpático cervical.

La meralgia parestésica representa un dolor de características neuropáticas localizado en territorio del nervio femorocutáneo que es un nervio sensitivo ramo directo del plexo lumbar. Cruza por abajo del ligamento inguinal en el punto de su fijación a la espina iliaca antero superior (la tensión sobre este ligamento da lugar a la compresión), penetra en el muslo en el tejido fibroso. El inicio es gradual o súbito, con dolor urente, hormigueo, sensación de quemazón en la cara anteroexterna del muslo con alteraciones de la sensibilidad, en un inicio es intermitente y van aumentando en frecuencia e intensidad.

Nervio femorocutáneo y contraste alrededor del nervio

Figura 5.1. Nervio femorocutáneo subsidiario de ser bloqueado en la meralgia patestésica.

La aguja y contraste en los alrededores del nervio

Figura 5.2.La aguja y contraste en los alrededores del nervio.

Con la inyección de puntos gatillos en el dolor miofascial se puede obtener un alivio prolongado. Este es un procedimiento simple y eficaz al interrumpir el circuito que retroalimenta el dolor, la contractura del músculo priramidal seria un ejemplo.

El síndrome del piramidal o piriforme es una condición en la cual el músculo piramidal sufre una contractura o espasmo, e irrita el nervio ciático que pasa por debajo. El músculo pequeño situado profundamente dentro de la región de la cadera y de la región glútea. Conecta el sacro (la región más baja de la columna) con el fémur (hueso del muslo). Su contractura causa dolor en la región glútea y puede incluso dar lugar a dolor referido en la parte posterior y distal del muslo. Los pacientes se quejan a menudo de dolor profundo de la cadera a las nalgas.

La infiltración del músculo pririforme es una infiltración en un punto gatillo que origina dolor y puede resolver la molestia causada por este síndorme.

Músculo periforme

Figura 6.1. Dibujo anatómico del músculo piriforme.

Contraste dentro del músculo piramidal

Figura 6.2. Infiltración dirigida por radioscópia en que se visuliza la inyección del contraste dentro del músculo piramidal.

 
Localización músculo piriforme

Figura 7.1. Demuestra la localización del músculo piriforme mediante ecografia PIR .

Posición de la sonda del transductor

Figura 7.2. Posición de la sonda del transductor sobre un modelo para visualizar el músculo.

 
(TIP)

Figura 7.3.La flecha en la imagen superior identifica la aguja(TIP).

La difusión del liquido al ser inyectado

Figura 7.4. La difusión del liquido al ser inyectado.

Vea bibliografía sobre diferentes técnicas de tratamiento del dolor

  • Lawrence Weil et al. Fluoroscopic Analysis of Lumbar Epidural Contrast Spread After Lumbar Interlaminar Injection Arch Phys Med Rehabil. Vol 89, March 2008.
  • Elizabeth L. Whitlock, BA et al. Influence of Needle Tip Position on Injectate Spread in 406 Interlaminar Lumbar Epidural Steroid Injections. Radiology: Volume 243: Number 3—June 2007.
  • Roger C , Laurie Hoyt Huffman. Clinical guideline for the evaluation and mamagement of Low Back Pain Evidence Review. American Pain Society, Publisher Glenview, IL
  • Mark V. Boswell et al. Interventional Techniques: Evidence-based Practice Guidelines in the Management of Chronic Spinal Pain. Pain Physician: January 2007:10:7-111.
  • Ramsin Benyamin. Systematic Review of the Effectiveness of Cervical Epidurals in the Management of Chronic Neck Pain. Pain Physician 2009; 12:137-157.
  • Allan T. Parr et al. Lumbar Interlaminar Epidural Injections in Managing Chronic Low Back and Lower Extremity Pain: A Systematic Review. Pain Physician 2009; 12:163-188.
  • Aspinall S et al. The value of nerve root injection in the evaluation of sciatica in patients with normal MRI scans. J Bone Joint Surg 200; 82B Supp III: 279.
  • Karppinen P et al. Cost-effectiveness of periradicular infiltration for sciatica. Subgroup analysis of randomized controlled trial. Spine 2001: 26; 2587.